viernes, 19 de abril de 2013

Aqueveque y Salvador.





A veces con las imágenes, siempre tomadas de Internet, soy atrevido ¡Mis disculpas a quien le puedan molestar! (Si alguna de las imágenes infringe o vulnera la privacidad o los derechos de autor, ruego que os pongáis en contacto conmigo para retirarla inmediatamente). Lo que trato es de llamar la atención hacia el blog, por cualquier medio, bajo cualquier circunstancia. Imito a Dalí, que los escaparates de una joyería de las más importantes de Nueva York, los llenó de jamones, y alguna joya. Una manera de solicitaros vuestra parada, de procurar vuestra atención, y que con recurso tan discordante aprovechéis a ver los apellidos. Mi trabajo me cuesta hacerlos. Alguien, sin idea, señala que tendría que poner en un blog de apellidos, el blasón de la familia. Y reitero que es eso, de la familia, no del apellido, pues este no tiene escudo, PERO SI ORIGEN. 


Cuéntalo a tus amigos para que sepan donde pueden encontrar el origen de su apellido. Y aunque creas (o crea) que el que tiene/s solo es el s/tuyo y el de s/tu familia, solicítalo de igual manera en cualquiera de los “comentarios” de este blog. ¡Una aclaración! Los datos aquí expuestos, fidedignos, son una parte de las referencias que tengo y que, entre otras cosas, no les puedo facilitar donde se han obtenido, por formar parte del patrimonio de la librería EyP; siendo ellos los “sabedores” del valor de dicha información y a quienes, o donde,  se puede consultar sobre la misma. Otro dato importante se refiere a que la prodigalidad de apellidos no nos permite entrar en genealogías individuales. Quiere esto decir que “nunca”, “nunca” vamos a acometer el estudio profundo de la familia de un apellido (abuelos, bisabuelos, etc.), para ello hay otros expertos genealogistas. En la librería EyP si se harán precisos árboles genealógicos, escrupulosos escudos, perfectos dosieres  familiares (en imitación de papel pergamino), pero siempre con sus propios datos, o la información proporcionada por nosotros a partir de sus observaciones. Así y todo, me enorgullezco de saber “algo” de 302.276 apellidos hispanos y de decir aquí una pequeña parte, incluyendo aquellos apellidos considerados “raros” o de difícil localización.

Quiero que quede claro que yo trato de poner lo más estricto sobre el origen del apellido, cualquier apellido, y EyP son los expertos en estudiar el verdadero origen y significado del mismo. En un breve informe de un folio, bellamente ilustrado, describen su origen, y los lugares donde se encontró, personajes ilustres y quienes lo llevaron a lo largo de los tiempos, bien sean nobles o no, pues opinan que no todos cuantos lo utilizan pertenecen a la nobleza. En ese pequeño dossier se incluye un blasón utilizado por alguno de los miembros de ese apellido, aunque, insistimos, el escudo pertenece a una familia concreta y sus descendientes directos. Además, si en lo que estás interesado, es en una exposición más completa, ellos te la darán impresa sobre papel pergamino. Y lo mismo te facilitan un árbol genealógico o tu propio blasón, que también lo pueden crear, aunque posteriormente haya que pasarlo por el notario, al no existir Rey de Armas, para que de Fe del mismo, y nadie te lo pueda copiar. Insisto, son ellos y no yo. Lo que a mi si me atañe es que os haya podido AYUDAR y AGRADAR.



Aqueveque
No tengo miedo a decir “no lo se”, pues se que al decirlo alguno de vosotros podéis saber. No tengo miedo a abordar este apellido, porque se que mi abordaje me será devuelto con creces. Por ello me atrevo a barajar una serie de hipótesis, en la confianza de que alguna puede ser válida... Confiando en que alguno tendrá la llave del origen del mismo.
 
Fanor Paredes Aqueveque,
(Chillan, 1856-1920)
político chileno.
La casa en el país vasco puede referirse a cualquier accidente geográfico – monte, valle, bosque, llanura - o derivarse de denominaciones forestales que es quizá el caso más frecuente. Estudiando este caso puede proceder de ‘aker’, macho cabrio, y ‘beke’, peñón, lo que nos lo traduciría como “el peñón del macho cabrio”, lugar donde estaría situada la casa de esta familia.

A pesar de ello no podemos desechar la idea de que el apellido procede de Francia, en los Bajos Pirineos, desde donde se trasladarían a la América Latina, y allí se les cambiase de nombre. Existe un Jean L'Archevêque, explorador, soldado, y comerciante, que acabó sus días como intérprete en Méjico, a pesar de ser comerciante de éxito, en 1720. (Allí empezó a ser llamado Archibeque).

Esta familia de Archevêque ya es localizada en Parthenay (Deux Sevres), en Francia, hacia 1350. Por lo que se podría afirmar que es vasco-francés.

De lo que no nos cabe duda es que el apellido se ha desarrollado enteramente en Chile, y hasta allí dirigimos nuestra mirada por si queda algún conocedor de su apellido.



Salvador
Salvadores, y también escrito Salvador, es uno de los doce linajes de la ciudad de Soria, de los que dice Francisco Mosquera de Barnuevo que es “tan grande su antigüedad... que no hay en España que más lo sea, y lo que acrecienta muchos esta calidad es las singulares grandezas de que gozan, juntamente con los muchos efectos de su notoriedad... la cual hace indubitable su nobleza”.
 
Soria, cuna de este linaje.
Pérez Rioja por su parte dice que cuando Fortún López llegó a poblar Soria llevó con él a algunos caballeros deudos cercanos del Cid, los cuales tomaron la obligación de sustentar las armas en defensa de la villa y estar siempre dispuestos para la guerra; por ello se nombraron caballeros capitanes defensores del pueblo y las fronteras. Otros autores dicen que fueron con Alfonso I de Aragón, mientras otros sostienen que su llegada es con Alfonso VII o Alfonso VIII.

Los miembros de estas casas, doce, entre los que no había privilegiados ni postreros, decidieron pintar sus escudos en rueda para no ser ninguno primero o último, sino iguales, hermanados en vetusted y alcurnia.



Bonito, pero sin palabras... Pero vosotros no quedeis callados. Vuestra ayuda siempre es bienvenida.

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